pymes en red

¿Cuándo fue la última vez que renovaste la carta de tu restaurante? 

01_menutosta

A no ser que seas una institución clásica de toda la vida que siempre ofrece los mismos productos – si eres Casa Mira, por ejemplo, puedes seguir haciendo siempre esos tipos de turrones y seguirás triunfando –  los restaurantes, bares o take aways deben renovar cada poco tiempo sus cartas para no aburrir a sus clientes y así mantener una imagen fresca.

Cuándo hacerlo y, sobre todo, cómo hacer frente a estos cambios que siempre suponen un trabajo titánico, son preguntas que todos los establecimientos deben hacerse antes de sumirse en el proceso. Conseguir ritmo, cadencia y fluencia en la hostelería no es sencillo y si a esto se suma que cada vez que se llega a este punto hay que hacer cambios y renovaciones como las que estamos proponiendo hoy aquí, podemos admitir que el trabajo en esta profesión es de continuo aprendizaje y superación. Para todo esto es necesario hacer balance y autocrítica y que en el momento que se llega a este punto de inflexión seamos capaces de reconocer qué platos son los que se venden más o cuáles son los que nos dejan menos beneficio. Esto es una regla básica.

Cambiar la carta según la estacionalidad o el producto significa que estás al día, que estás corrigiendo los errores que podrías haber cometido y que quieres buscar continuamente maneras para mejorar tu negocio haciendo que tus clientes quieran volver a él en busca de más experiencias positivas. Todo nace de un concepto, sí, pero el éxito de ver los márgenes de beneficio crecer reside precisamente en todo lo que éste cambie y evolucione.

28084191025_d32047f2f8_o.jpg

Estar al día de lo que se lleva

Cuando el cocinero no sabe muy bien qué linea seguir o no tiene definida su filosofía gastronómica suele acabar elaborando menús infinitos con un popurrí de platos sin alma y sin sentido que realmente no funciona para los clientes. Ya hay demasiados locales con cocinas multiculturales en los que se puede comer un ceviche, unos tacos, sushi y unos huevos revueltos de la misma sentada. Esto, además de un caos para los cocineros supone también un caos para los que están sentados en la mesa pues muchas veces no saben cuál es el propósito por el que están allí, no pueden identificarse con una línea de pensamiento y no sienten como algo auténtico el sitio, además de generar confusión a la hora de elegir la comanda.

Elige una línea, define tu estilo, no te dejes llevar por todo lo que les funciona a los demás. Haz tus pruebas y los platos que no funcionen elimínalos, son tus clientes los que te lo van a decir.

El precio justo

Revisar la carta no es únicamente una cuestión de los platos sino también de sus precios. No vale con adaptarlos al incremento del IPC porque los clientes de siempre se darán cuenta automáticamente y esta sensación nunca es de buen gusto. Incluso si mantienes los mismos platos, cámbiales ligeramente los nombres y los emplatados, parecerá que has hecho mucho sin realmente hacer casi nada y de cara al comensal la sensación será de frescura e innovación.

Eso sí, estos cambios no pueden hacerse en periodos cortos de tiempo, los precios como mucho hay que tocarlos una vez al año.

14590254_10153788096220933_1440119956541308528_n

Tus competidores bajo la lupa

Sal de tu restaurante. Puede sonar bobo pero esta es la clave más importante para que tu negocio triunfe. Si te quedas encerrado dentro de él no verás lo que está pasando fuera y, lejos de crecer, irás para atrás. Quieres estar al día, ¿no? Pues ve a comer a los locales de tus mayores competidores, mira a ver qué cambios han hecho, qué platos nuevos han introducido, qué precios tienen, si han puesto algún menú fijo, si han optado por una carta más para compartir o individual etc. Para estar en la cima del juego tienes que conocer contra quién compites.

Los fuera de carta, tus grandes aliados.

Opta por una carta corta y que vaya variando según la temporada pero también apuesta por las recetas del día a día. Una pizarra o una hoja que mute en función de lo que le apetezca hacer al cocinero ese día. A los clientes les encanta y les sorprende, suelen ser los platos que más se venden porque la novedad, siempre triunfa.

Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s