entrevistas

Entrevista a Mikel López Iturriaga El Comidista: ¡Tiene nuevo libro!

El Comidista es una especie de diva pop masculina de la gastronomía en general y de los blogs culinarios, en particular. Por juventud (nació hace poco más de cuatro años) sería una Sherley Temple de la “gastroesfera”, pero sabe bastante más de cocina  tiene un léxico más cercano a un personaje de Almodóvar y un rollo castigador, sin pelos en la lengua, que emplea contra las cosas más desquiciadas de mundo culinario. Detrás de este personaje hay un señor muy alto con barba, al que le gusta comer bien (es de Bilbao), cocinar y contarlo en su blog de la web de El País. Mikel López Iturriaga es el periodista que da vida a este ente influencer en las redes sociales, y estrena libro (y ya van tres): Las 202 mejores Recetas de El Comidista. En él encontramos recetas de su bitácora, otras inéditas y un puñado de guías para cosas muy básicas en la cocina que se agradecen mucho en el plato. Como llevábamos dos añitos sin entrevistarle, nos apetecía que nos hablara de su nuevo libro, de gastronomía e Internet. ¿Y saben una cosa? que no solo es un experto, sino que nos reafirmamos en que es un tipo encantador. Y muy alto.

Han pasado dos añitos desde que viera la luz tu último libro. ¿Había ganas ya de sacar algo nuevo?
No me apetecía dar la paliza demasiado con los libros, y por eso en 2013 decidí no publicar ninguno. Estaba agobiado de tanto trabajo y no quería que esto se convirtiera en una máquina de hacer churros. Ese año descansé. Pero en 2014 me parecía que ya teníamos un número suficiente de buenas recetas (del blog y algunas nuevas); de hecho, por el tamaño del libro se ve que había material de sobra… ¡Porque ha salido un tochazo! Puede ser muy útil como arma arrojadiza en un momento dado… (risas).

Y son 202 recetas. Ni una más ni una menos. Es un guiño a Simone Ortega, ese icono del buen comer español más cañí.
Titular un libro de cocina es un poco complicado, sobre todo si no te define un tipio de cocina concreta o hay un leit-motiv para él. En el primero ya hicimos Las Recetas de El Comidista; en el segundo nos inventamos lo de la cocina pop y en el tercero pensamos en tirar del recurso del número. Yo soy un gran admirador del libro de Simone Ortega, un superclásico que ha enseñado a cocinar a muchísima gente en este país así que nos dijimos: “¿Por qué no hacer un guiño?”. Así que, igual que Simone optó por 1080 recetas, pues nosotros 202, que es capicúa y con más gracia que las doscientas.

Para los que no conozcan el blog de El Comidista: ¿Qué tipo de recetas y cocina encontraremos en tu nueva obra?
En primer lugar es cocina sencilla y fácil de hacer, sin grandes pretensiones, para hacer día a día, aunque no es cocina cien por cien tradicional española; todas las recetas tienen un puntito de originalidad o de pequeña innovación, o algún ingrediente que hace que aquí no vayas a encontrarte judías verdes con patata o el gazpacho andaluz sin más.

Además hay otros añadidos: recetas de fans, un repaso ya tradicional a lo mejor del consultorio de Aló Comidista y guías muy prácticas y básicas para orientarse entre fogones: desde cómo hacer un caldo a ingredientes básicos de tu despensa por temporadas. ¿El nivel de la gente en la cocina está justito?
En el momento en que empiezas a interactuar con la gente a través de Internet y te mandan dudas te das cuenta de que hay muchísima gente perdida en la cocina, que no tiene ni idea. Y que a veces ya no tienen a quién acudir. Mi generación, por ejemplo (yo al menos) podía echar mano de sus madres. Pero hay un público entre los 20 y los 35 años cuyos padres, en muchos casos, dejaron de cocinar. Y preguntan cosas muy de principiante. La idea de las guías es esta, transmitir  conceptos básicos, pero que la gente no conoce. Y te llama la atención luego el éxito que tienen. Recuerdo el post de los caldos: cuando lo hicimos no esperábamos mucho, pero tuvo una cantidad brutal de visitas. Hay interés por hacer ciertas cosas, pero la gente no sabe cómo. La idea era hacer un libro muy práctico y útil.

¿A quién gustará, y a quién no, este libro tuyo?
Creo que les gustará a los seguidores del blog, a los que no saben mucho de cocina pero quieren iniciarse en el tema y divertirse cocinando y dando de comer a los que tiene alrededor, y a los que disfrutan con una pequeña dosis de buen humor en lo que leen y hacen. Por el contrario, no les gustará a los muy gourmet, sofisticados y cocineros (es un libro muy básico) ni a los que se tomen la cocina demasiado en serio y consideren que en torno a esto hay que tener cierta pompa y ceremonia: ¡les parecerá que soy un mamarracho!

¿De qué plato o recetas te sientes más orgulloso?
Diría que de las de cuchara; con la edad me estoy haciendo más cucharero y menos carnívoro. También me tiran las de pescado; con las que más cómodo estoy, de hecho, son las de pescados pequeños.

En estos años de vida de El Comidista, ¿tu cocina ha ido cambiando?
Ha sido una evolución algo rara. Después de cinco años publicando dos recetas por semana, te paras a pensar y dices: “¿Qué coño hago ahora?”. Y empiezas a preparar cosas más arriesgadas. Sin embargo, me resisto un poco a esto y me fuerzo a ser más sencillo, a usar menos ingredientes y a insistir en las técnicas que nos permiten obtener todo su sabor. Intento que la cocina sea lo más esencial posible. A ver, a veces se nos va la bola y hacemos cosas un poco más arriesgadas, pero hay que tener algo de variedad porque también hay quien demanda recetas más “raras”.

Así que nunca veremos a un Mikel haciendo esferificaciones… ¿Nunca te has visto tentado a este tipo de experimentos culinarios?
No niego que con ese tipo de prácticas se puedan hacer cosas muy interesantes, pero no es mi liga. Lo primero es que no sé hacer cocina experimental, ni tengo la formación como para ello, ni el tiempo (necesitaría otra vida). Se saldría muchísimo de la línea de El Comidista. Ya hay gente que lo hace muy bien y hay mucha información en Internet; lo mío es más básico, y está bien que sea así.

Y hablemos de actualidad… ¿Qué te parecen los resultados de la Guía Michelin 2015 para España y Portugal?
Se han cumplido las previsiones, porque no ha habido ningún nuevo tres estrellas. Me encanta que a Ángel León le hayan dado la segunda; su restaurante estaba infravalorado para la fama, proyección e historia tan novedosa que lleva detrás. También le han dado una estrella a Pakta que es merecidísima, que es uno de los mejores restaurantes en los que he comido últimamente: es una pasada la reinterpretación de la cocina peruana que hace Albert Adrià. Es sensacional. En general esta edición trae buenas noticias para Madrid: parece que a esta ciudad, que estaba muy infravalorada por la guía, se le empieza a reconocer el nivel de cocina que tiene.

¿Eres fan de los programas de cocina? Porque últimamente hay fogones y chefs hasta en la sopa… catódica.
En general creo que el hecho de que se hable de cocina hace que se despierte cierto interés en la gente por comer decentemente. Y eso es positivo. Dicho esto, me preocupa que programas de cocina, como tal, vaya habiendo menos. Quizá no sucede tanto en España, pero si miras a Estados Unidos es claro. Allí, al principal canal de cocina, Food Network, le está pasando como a la MTV, que era una cadena de música que dejó de emitir música: ya todo lo que ponen son reportajes, concursos… y apenas hay programas que eneseñan a guisar. En general, de los concursos me he cansado un poquito; seguí con mucha intensidad las primeras ediciones de Masterchef y Topchef, pero ahora se me hacen más pesaditos. Quizá es por la falta de sorpresa, que la fórmula se repite y te aburres más. Pero con Pesadilla en la Cocina (el de Chicote y el de Ramsay) me hechiza; vale que está guionizador y lo que quieras pero… al que diga “es un montaje” yo le diría que se diera un paseo por las cocinas de España y que luego me lo cuente.

¿Tú crees que la gastronomía en España interesa tanto porque es lo único que hacemos bien?
¡Es una buena pregunta! (risas) Pues mira, no diría yo que no. El boom de la gastronomía es un fenómeno mundial, no estrictamente español, con otras motivaciones que no vienen de ahí. Pero en España le tenemos afecto a este tema porque vivimos una época deprimente y de crisis muy profunda. Yla gastronomía se ha mantenido al margen, y sigue teniendo una imagen de alegría y positivismo. Es algo que hacemos bien y eso sube la autoestima aunque… no sé si es un consuelo de tontos. Tampoco podemos dejarnos llevar por la negatividad; aquí hay gente muy buena en un montón de campos.

Gastronomía e Internet: Qué matrimonio tan bien avenido, ¿verdad, Mikel?
El otro día comentaba en una conferencia que las redes sociales y la gastronomía están hechas las una para las otras. La cocina es algo que agradece muy bien este tipo de difusión, porque tiene un cariz positivo, muy visual y que satisface ese lado cotilla de querer saber lo que otros comen.

Y no olvidemos del auge el blog…
Yo creo que hay una burbuja “bloguera”. Antaño hubo una oleada de blogs muy buenos, una época potente, pero actualmente, salvo excepciones contadas, veo bitácoras “aprovechitatis”, de gastrocanaperos que escriben solo a cambio de regalos y dinero. Y las agencias y marcas han entrado en esta dinámica perversa. Yo no critico que la gente se procure un sueldo: yo mismo tengo un blog con el que me gano la vida. Pero el límite está en no engañar al lector y muchos lo hacen. Creo que, con el tiempo, los buenos blogs se convertirán en webs, que requieren un perfil más profesional, y el resto derivarán más hacia las redes sociales.

¿El Comidista consulta opiniones en Internet antes de elegir destino culinario o de otro tipo?
Radicalmente sí. No me fío tanto de opiniones concretas como de la tendencia de esas opiniones. Debo decir que no me meto a mirarlas en ciudades que conozco bien, porque tengo otras referencias, pero cuando viajo, sin duda.

Un minicuestionario exprés:

Dinos un par de libros de cocina que te gusten (aparte de los tuyos, claro): Me encantan La Enciclopedia de los Sabores (Niki Segnit, Debate) y Las Verduras de Muchas Maneras (Karin Leiz, Rba).
Tres restaurantes que nos recomiendes: Bras (Barcelona), Alabaster (Madrid) y Restaurant Sergi de Meià.
Algún chef al que admires:  Albert Adriá y Carme Ruscalleda.
Un lugar en el que eres más Comidista que Mikel: ¡Las entrevistas!
Un lugar en el que eres más Mikel que Comidista: Cuando llego a mi casa después de trabajar y me como la primera porquería que encuentro en la nevera.
¿Con quién te irías de cenita tan ricamente?: Pues con alguien a quien he conocido hace poco y me cae genial: el humorista Ignatius Farray.
¿Y con quién no te tomarías ni una aceitunilla?: Con María Dolores de Cospedal.

¡Millones de gracias, Mikel!

Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s